Reportaje Visual
Un viaje periodístico a través de la esencia del feminismo, sus raíces históricas y su trinchera más íntima: la literatura.
Lejos de los mitos, el feminismo no es lo contrario al machismo. Es un movimiento político, social, académico y filosófico que sostiene un principio radical: las mujeres son seres humanos con los mismos derechos que los hombres.
Busca desmantelar las estructuras patriarcales que perpetúan la desigualdad, la violencia y la opresión, abogando por una equidad real de oportunidades.
La historia del feminismo se suele dividir en "olas", marejadas de exigencias que transformaron el mundo para siempre.
Nace con pensadoras como Olympe de Gouges y Mary Wollstonecraft. Su lucha principal: el derecho a la educación, la propiedad y, sobre todo, el sufragio femenino. Las sufragistas fueron las heroínas de esta época.
Se cuestiona el rol tradicional de la mujer en el hogar. La lucha se centra en la sexualidad, los derechos reproductivos (anticonceptivos), la igualdad laboral y la erradicación de la violencia doméstica.
Se reconoce que no hay una sola forma de ser mujer. Se cruzan variables de raza, clase y orientación sexual. Hoy, el movimiento toma las calles y las redes (como el #MeToo), combatiendo la violencia de género y los micromachismos.
La literatura ha sido el refugio y la principal trinchera del feminismo. Históricamente, a las mujeres se les prohibió el espacio público; su única forma de trascender era escribiendo.
"No nacemos como mujer, sino que nos convertimos en una."
— Simone de Beauvoir